Testigos privilegiados en el Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN)

27 de febrero de 2026
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Escrito por: Clara Rodríguez-Chaves Mimbrero
MNCN

En los dos últimos años Abana, una vez más, ha tenido el privilegio de tratar un fondo archivístico de gran relevancia en nuestra historia cultural, adentrándose en los orígenes de la investigación científica en España. Se trata en concreto de un fondo documental virgen del Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) nada y más y nada menos, y hemos tenido la suerte de trabajar en el magnífico edificio del citado museo, fundado en 1771. Se trata de uno de los Museos de Historia Natural más antiguos del mundo y una de las instituciones de investigación científica en el ámbito de las Ciencias Naturales más importante de Europa, debido principalmente al gran valor científico, histórico, taxonómico y taxidérmico de los ejemplares zoológicos y geológicos que conserva en sus colecciones, tratándose, paradójicamente, de lugar lleno de vida y conocimiento.

Impresionaba al entrar todos los días a la sala de trabajo el toparse en el majestuoso hall del museo con un espectacular elefante africano, testimonios de especies extintas como el lobo marsupial o el alca gigante, fósiles originales, réplicas a escala real y reconstrucciones que permiten entender cómo era la vida hace millones de años, con esqueletos de grandes reptiles mesozoicos o de dinosaurios, o fósiles de flora y fauna de otras eras geológicas. Una excelente manera de aprender sobre la diversidad de la vida en nuestro planeta, o una experiencia única para descubrir la historia de la vida.

El Archivo del MNCN, reflejo de la actividad investigadora, docente y museística de una institución con casi 250 años de historia, conserva una parte vital de la historia de las ciencias naturales en nuestro país, constituyendo un testimonio inigualable para nuestra crónica científica. Los campos que se abarcan van de la Zoología, Paleontología, Geología y biodiversidad, a la Arqueología, la Antropología, la Etnografía e, incluso, las artes decorativas. Conserva tanto documentos textuales (2.500 unidades de instalación o cajas), en los que nos vamos a centrar en este artículo, como documentos iconográficos (18.500 dibujos y grabados científicos y 23.600 fotografías), conformando también una colección artística de gran belleza.

Durante dos proyectos consecutivos desarrollados entre 2024 y 2025, se ha procedido a analizar de forma exhaustiva y sistemática los documentos objeto del proyecto, pertenecientes al Fondo de Cátedras del Archivo del MNCN, mediante la identificación, clasificación, organización física y descripción y grabación en el Sistema de la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC ALMA, con el objeto primordial de facilitar el acceso a la investigación de esta valiosa documentación.

Estas operaciones han permitido diferenciar diplomáticamente los documentos contenidos en unidades de instalación tratadas que posteriormente se han ido agrupando (física o intelectualmente, según los casos) por tipos documentales o cronología, conformando así las unidades documentales o expedientes que posteriormente se han dado de alta en el Catálogo del CSIC. Así mismo, han facilitado el hecho de ir completando las series documentales recogidas en el Cuadro de Clasificación del Archivo.

Para los profesionales archiveros de Abana que hemos participado en el proyecto, ha sido un trabajo muy gratificante pero extremadamente complejo, ya que los documentos y expedientes trabajados, predominado los manuscritos, abarcan una amplia franja cronológica, en concreto de 1788 a 1936, muchos de ellos producidos por el antecedente del Museo, el Real Gabinete de Historia Natural (1771-1815), e involucrando los arranques de otras instituciones como el Museo Antropológico. Este testimonio documental recoge una gran variedad de temática (de ámbito científico en muchas ocasiones) y de personalidades de una amplia variedad de campos de actividad, pertenecientes a las cátedras de Antropología, Geografía y Física Experimental (Geología y Paleontología e Historia Natural), Ornitología y Taxonomía, Química y Zoología, destacando sobremanera el célebre médico y naturalista español, Tomás Villanova y Entraigües (1769-1837).

Como ejemplo de documentos relevantes o curiosos que se han tratado, podemos destacar la dotación de un Laboratorio completo de Química en el Museo en 1819; el testimonio en 1850 de excursiones geológicas a los Alpes y Francia Central, con la recogida de materiales para el Gabinete de Historia Natural; la solicitud en 1835-1836 de Manuel Pertierra, portero de la Cátedra de Química, de un uniforme y la habitación que le corresponden; notas de 1830 del ya citado Tomás Villanova Entraigües sobre los dos mamíferos exóticos (un una leona y un papión) conducidos desde Gibraltar a Carabanchel, y cuyo destino era la Casa de las Fieras; la solicitud en 1841 de los profesores Mariano de la Paz Graells y José Demetrio Rodríguez, de las cátedras de Zoología y Botánica, a Martín de los Heros, intendente de la Real Casa y Patrimonio, para que se les permitiera acceder a la Real Casa de Campo, acompañados de sus discípulos, a recolectar muestras e instruirles en los objetos de las respectivas enseñanzas en 1841; o la solicitud a la Junta de Protección del Real Museo de Ciencias Naturales en 1834 de los discípulos de la clase de Zoología del profesor Tomás Villanova, para que se les instruya prácticamente en el arte de disecar y embalsamar.

En cuanto a los trabajos científicos que han pasado por nuestras manos, destacamos un valioso borrador de un tratado de Ornitología de Tomás Villanova datado aproximadamente en 1814, con una excelente recopilación y descripción pormenorizada de las aves con nombres vulgares, con nada más y nada menos que 1568 pp. que recogen la descripción de las mismas clasificadas por familias, con su denominación en latín (y todas contenidas en su correspondiente registro descriptivo).

Por último, también destacar que se han tratado acuarelas y dibujos científicos que han pasado a formar parte de las colecciones iconográficas del Archivo.

Ha sido pues un placer y un honor poder trabajar con documentos únicos que testimonian el desarrollo y evolución de nuestra Historia Natural, constituyendo los datos empíricos de una institución científica basada en la observación y la actividad sistemática y experimental.

No podemos terminar este artículo sin remarcar y agradecer el difícil pero excelente trabajo realizado por nuestra archivera Rosa María Illán de Haro. Enhorabuena!

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