Las sedes de la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid disponen de una gran variedad de pinturas, obras de impresión gráfica y fotografías.
Con el objetivo de identificar y conservar este patrimonio, un equipo de profesionales de Abana, especialistas en Conservación, valoración y restauración de Bienes Culturales, se desplazó a las sedes de la Consejería para estudiar sus piezas y elaborar un inventario y un informe de conservación, montaje, almacenamiento y transporte.
Para elaborar el inventario, en primer lugar, hizo una identificación de cada una de las piezas mediante un número de inventario. Asignar un número de inventario a una obra de arte es importante porque, permite identificarla de forma única, ordenada y permanente dentro de una colección, diferenciando una obra de cualquier otra, incluso si existen piezas iguales.
Además, facilita saber cuántas obras hay y dónde está cada una de ellas y permite registrar movimientos como préstamos, exposiciones, restauraciones o cambios de ubicación.
El número de inventario vincula la obra con su ficha técnica y ayuda a comprobar que una pieza concreta es la que figura en los registros, facilitando su localización, en caso de desaparición.
El número permanece asociado a la obra, aunque esta cambie de ubicación o propietario, dentro de una institución. En su nomenclatura, no tiene por qué describir la obra, simplemente actúa como identificador único, mientras que toda la información sobre ella queda vinculada a ese número.
A la vez que se añadió a cada obra este número de inventario, se recogieron de las mismas sus datos técnicos: identificación de técnica artística, materiales, medidas, firma y estado de conservación y se documentó fotográficamente. Por último, se añadió la ubicación, importante para evitar el factor de disociación.
Esta información, además de quedar recogida en un registro, se plasmó en una ficha descriptiva para cada una de las piezas.
Asimismo, para garantizar la estabilidad futura de las obras, el conservador de Abana redactó unas pautas básicas de conservación referidas exclusivamente a esta tipología de obras. De esta manera, estableció los procedimientos más adecuados en cuanto a:
– Conservación preventiva de las obras, indicando las condiciones ambientales óptimas en cuanto a humedad, temperatura, luz, ubicación, etc.
– Montaje y almacenamiento, en lo que respecta a colocación de cuñas, tensado, ajustes o cambios necesarios en los sistemas de sujeción que garanticen su estabilidad, uso de organizadores de lienzos, planeros, etc.
– Transporte, traslados y movilización de obras intrasedes e intersedes, en especial obras de valor, de difícil acceso o de gran tamaño. Se indicó cómo manipular y embalar las piezas, uso de carros específicos para la manipulación de láminas y cuadros, etc.
– Teniendo en cuenta los principales factores de alteración en pinturas y obra gráfica, establecidos por el Instituto Canadiense de Conservación (CCI), se han indicado también cuáles serían las actuaciones más adecuadas en caso de: robo, expolio, vandalismo o conflictos sociales o armados; daños o pérdidas causados por sucesos catastróficos como incendios; daños causados por condiciones ambientales inadecuadas (factores microclimáticos, radiaciones asociadas a la luz y contaminantes atmosféricos); daños causados por el biodeterioro, generalmente asociado a condiciones ambientales inadecuadas y deficiencias en las instalaciones y su mantenimiento.
En último lugar, con la finalidad de evitar la pérdida o sustracción de las obras de la Consejería, el equipo de especialistas de Abana proporcionó documentos, siguiendo los estándares internacionales, que les pudieran servir de modelo para el control y seguimiento de las piezas: carta de préstamo, solicitud de préstamo, redacción de condiciones específicas y seguros, parte de movimientos internos entre sedes de la misma Consejería y parte de registro de entrada de obras de arte. Documentos que se deberían cumplimentar cada vez que una pieza se mueva intersedes o se haga un préstamo o depósito a una institución externa.
Agradecemos a la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid la oportunidad que nos ha brindado de colaborar con ellos, pudiendo conocer de primera mano el patrimonio de la Comunidad de Madrid, y el excelente trabajo realizado en especial por el conservador de Abana, Laura Díaz Moreno que ha permitido poner en valor la colección y concienciar de su importancia y de la necesidad de un cuidado y protección continuo, reduciendo el riesgo de deterioro, disociación o pérdida.