En archivos, bibliotecas especializadas y centros de documentación técnica, los planos de gran formato representan una tipología documental de gran valor patrimonial. Estos documentos, utilizados históricamente en ámbitos como la arquitectura, la cartografía o la planificación urbana, contienen una gran cantidad de información gráfica y gracias a ellos podemos entender cómo han ido cambiando y construyéndose las ciudades, las calles, los puentes o los edificios que nos rodean.
Estos documentos, que normalmente superan los tamaños convencionales (como A2, A1 o A0), presentan desafíos únicos. Muchos de ellos están impresos o dibujados a mano sobre soportes muy variados y frágiles como papel vegetal, calco o papel cebolla. Con el paso del tiempo, la humedad, la manipulación y el almacenamiento en rollos o carpetas, no siempre adecuadas, pueden deteriorarlos. Ante esta situación, la digitalización se convierte en una solución clave, ya que ayuda a cuidar los planos originales y además permite que cualquiera pueda consultarlos más fácilmente.
La digitalización de planos de gran formato se puede llevar a cabo con escáneres específicos que admitan documentos de gran tamaño sin dañarlos o con cámaras fotográficas y mesas de reproducción de gran formato. Se recomienda una resolución mínima de 400 ppp, especialmente cuando hay detalles finos o colores que deben conservarse. El archivo resultante suele guardarse en formato TIFF sin compresión, como copia máster de conservación, aunque también pueden generarse versiones en PDF o JPEG para su consulta o uso cotidiano.
Además, normalmente es necesario limpiar digitalmente la imagen, enderezarla, recortarla, mejorar el contraste e incorporar metadatos que permitan buscar el plano por nombre, ubicación, autor o fecha.
Desde una perspectiva profesional, la digitalización de este tipo de documentos es muy beneficiosa, ya que se reduce la manipulación del original, especialmente si es frágil o único, se mejora el control y la organización del fondo documental y permite que técnicos, estudiantes o investigadores accedan al plano sin necesidad de desplazarse. Por otro lado, los planos digitalizados pueden vincularse con bases de datos o catálogos digitales, multiplicando su valor.
En definitiva, la digitalización de planos de gran formato no solo asegura su conservación, sino que también abre la puerta a nuevas formas de acceso, consulta y aprovechamiento de la información que contienen.
En este camino, Abana se posiciona como un aliado experto, pues contamos con la tecnología, los equipos y el personal especializado para llevar a cabo la digitalización de este tipo de documentos con todas las garantías de calidad, integridad y preservación. Nuestra amplia experiencia en proyectos de distintos ámbitos nos avala y nos permite ofrecer soluciones completas para que estos planos —verdaderas piezas de valor técnico e histórico— se conserven, se conozcan y sigan siendo útiles para las generaciones presentes y futuras.