Conservando y restaurando el patrimonio cultural de Madrid

Desde aproximadamente dos lustros Abana apostó, en su afán de mejorar sus servicios para con la preservación y difusión del Patrimonio Bibliográfico y complementando los que ya prestaba, por introducirse en el sector de la conservación y la restauración.

En la actualidad Abana, y por tercer año consecutivo, presta un servicio de conservación y restauración para la Subdirección de Archivos y Gestión Documental, dependiente de la Dirección General del Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid.

Es en las instalaciones del Archivo Regional, con un laboratorio de restauración y un taller de encuadernación plenamente preparados, donde un equipo formado por cuatro técnicos restauradores tenemos por misión la intervención de los fondos pertenecientes al Archivo Regional y al Archivo Histórico de Protocolos de Madrid.

Durante este tiempo, hemos intervenido principalmente en documentación histórica sobre soporte papel, ya sea en documentos sueltos o agrupados en tomos, aunque también ha sido necesaria la actuación sobre cartelería, placas de vidrio, negativos de nitrato, planos, documentos en pergamino con sellos pendientes, encuadernaciones de cartera (hispano-árabes) decoradas con lacerías, etc.

El documento más antiguo intervenido data de 1421, siendo una escritura de venta de tierras en Lozoya. Y lo más moderno fueron un conjunto de fotografías en soporte papel de la época de la «Movida Madrileña» que iban a ser expuestas.

Lo primero que se realiza al iniciar los trabajos es la apertura de un expediente donde se describe los materiales y técnicas tras un examen visual. Seguidamente se hace un reportaje fotográfico con fotografías generales y detalles que llamen la atención, tanto por su originalidad y características como por el deterioro. En el caso de estar formados por varios folios, cada uno de estos es numerado. Las intervenciones pueden ir desde simples limpiezas mecánicas y estabilizaciones dimensionales, hasta tratamientos más complicados como puede ser recuperar la funcionalidad de tomos notariales en soporte papel perforado por la oxidación de las tintas de origen metaloácido, y afectados por humedad y ataque microbiólogico. En función del estado de conservación y sus posibles tratamientos se realizan una serie de análisis para seleccionar los productos y técnicas más adecuados. Las pruebas más comunes son las de medición de pH para los soportes. Y para los elementos sustentados (tintas) la solubilidad en disolventes (principalmente agua y alcohol), su resistencia a la abrasión (para seleccionar el mejor sistema de limpieza mecánica) y el grado de activación de las partículas metálicas en caso de ser tintas metaloácidas (en caso positivo se evitaría al máximo la humectación con agua). Los tratamientos más comunes, y que se van documentando tanto por escrito como fotográficamente, son los de inhibición de microorganismos, desmontaje de costuras, limpiezas mecánicas y acuosas, desacidificación, reintegración y consolidación de soportes (ya sea manual o mecánicamente) y de enlaces de sellos pendientes, laminaciones (por impregnación o mediante rehumectables), estabilizaciones higroscópicas y dimensionales, restauración de encuadernaciones o encuadernaciones nuevas con pergamino como material de recubrimiento, etc. Finalmente se realizan unas fotografías similares a las iniciales y un informe técnico-fotográfico.

También participamos en la conservación preventiva, principalmente en lo que a sistemas de protección y almacenaje se refiere. Contenedores de conservación adaptados a las características y necesidades de cada documento o libro, sistemas de montaje y organización para contenedores con placas de vidrio, o incluso contenedores que también sirven para exponer el documento que contienen, son algunos ejemplos. Para ello se utilizan materiales y productos que, al igual que los utilizados en las intervenciones restauradoras, son inocuos, reversibles, con grados de alcalinidad adecuados a las necesidades de cada soporte y elementos sustentados, y que han superado todas las pruebas que las normativas ISO establecen.

Nuestros clientes pueden sentirse seguros de que al contratarnos para ordenar su archivo histórico o de empresa, biblioteca, centro de documentación, museo o digitalizar sus fondos, no sólo se van a tratar y manipular las obras y documentación con delicadeza y conocimiento, sino que también pueden recibir consejos o servicios para su mejor preservación, ya sea mediante la conservación preventiva o interviniendo en las obras en función de su estado de conservación y según las necesidades de cada caso o institución.



Autor: Iván Camacho
Experto en conservación y restauración de Patrimonio Bibliográfico

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